Contra toda violencia

Lucas 6: 27-28. “Pero a ustedes que me escuchan les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los maltratan.

Y pensar que se ha usado este texto para reforzar una actitud de pasividad y tolerancia a la injusticia, cuando en realidad es un grito contundente para parar el sistema de violencia que lacera la humanidad. Jesús ilumina el camino de sus seguidoras y seguidores para que obedeciendo esta enseñanza, anuncien la llegada de una nueva humanidad.

Enemigo es la justificación necesaria para el ejercicio de la violencia, por eso vivimos en familias, grupos humanos y, sociedades fragmentadas y antagónicas, cada una argumentando a su favor y denigrando al otro u otros hasta que pierda su humanidad y descargar sobre él el peso de la furia y deseo de destrucción. Además, todos los medios manipulan información para crear al enemigo y así recibir legitimación del uso de la violencia, que resulta en un gran negocio de quienes controlan el mundo con poder económico, político y militar, que terminan “ganando” con el sufrimiento y muerte de los más vulnerables de la sociedad.

Ante este sistema, Jesús proclama que se pare de odiar, más bien oren, bendigan, amen, para que el enemigo tenga claro que para nosotros es humano, es hermano, hermana y por eso merece todo valor, respeto y dignidad y así tenga una oportunidad de cambiar.

Como dice la escritora Eunice Arias: “Jesús plantea la necesidad urgente de cambiar la lógica del enemigo y del odio por la lógica del compartir, de la comunidad, de la concordia, de la unidad en la diversidad, Una dinámica que una y no fracture. Para ello se precisa valor, para profundizar, ir a la raíz de lo que sucede, asumir nuestra parte como discípulas y discípulos de Jesús el Cristo”

Departamento Cuidado Pastoral Asoma